Esta obra del año 1955 podría ser considerada un perfecto exponente del grotesco: en ella se trata la manipulación a base de dinero, la masificación de sus personajes, la mezcla entre lo malo y lo bueno, entre lo natural y lo artificial. La obra en sí es una crítica acerca de la perdida de valores en la sociedad por el dinero, y remarca, usando la mezcla y la ironía, que el mundo no es blanco ni negro, sino de distintas tonalidades de gris. Hace que nos preguntemos que haríamos en una situación así, y hace que lleguemos a la conclusión de que aquellos personajes, tan transformados por el dinero, podrían ser cualquiera de nosotros.
En el siguiente texto se analizará una de las características más notorias de la obra: la deshumanización. Es decir, la conversión de los personajes individuales a una masa uniforma, de personas a objetos, de la mezcla de estos aspectos.
“Ill (soltando la mano, aterrado): ¡Klara! ¿Todo en ti es una prótesis qué?
Claire: Casi. Secuelas de un accidente aéreo en Afganistán. Fui la única en salir a rastras de entre los escombros. Tengo siete vidas.
Aquí se marca irónicamente el apodo “gatita salvaje” por el que Ill llama a Claire. Por otra parte, en el momento en que la protagonista comienza la “caza” de Ill, al mismo tiempo se escapa la pantera negra de la dama, a la cual todos buscan con armas, y cuyo nombre coincide con el viejo apodo de este hombre. Es decir, es otra ironía creada por Claire.
Otra particularidad de la obra y de la protagonista es cómo esta ve como objetos a otros personajes. Esto se ve en su servidumbre, cuyos nombres han sido adaptados a su gusto, como si fueran mascotas o juguetes. Los Dos, llamados Koby y Loby, son dos hombres que han sido castrados y cegados por los Mascadores de Chicle bajo órdenes de su ama, y que han perdido totalmente su identidad individual, y eso se demuestra en sus diálogos repetitivos y mente unida y básica. Ellos mismos afirman lo siguiente cuando el policía los llama “hombrecillos”:
Los Dos (asombrados): ¡Hombres, nos toma por hombres!
El Policía: ¿Qué diablos sois entonces?
Los dos: ¡Ya se dará cuenta, ya se dará cuenta!”
Así vemos como ni ellos mismos se toman por hombres. Además. Los hombres similares causan en el lector dificultad para diferenciarlos, logrando así una masificación de estos personajes.
Otra evidencia de la deshumanización en la obra es la escenografía. En esta, los personajes (aquellos menos individualizaos, los ciudadanos) se convierten en objetos o animales propios de la escena: un árbol, un ave, un cartel. Esta al representarse, forma un ambiente entre lo ridículo, lo cómico y lo patético. Un ejemplo clave de esto es el siguiente, en el que uno de los ciudadanos representa al árbol que tiene gravado las iniciales de Claire e Ill en un corazón:
“[..] Por la izquierda entran los cuatro ciudadanos con un banco de madera sencillo, sin respaldo, que colocan a la izquierda. El primero se sube al banco, lleva colgado del cuello un corazón de cartón con las letras A-K. Los demás forman un semicírculo a su alrededor y simulan árboles...”
Finalmente, hay una intensa masificación en el pueblo al anunciarse la recompensa por el asesinato de Ill. Todos los habitantes actúan de la misma manera, expectantes a que alguien lleve a cabo la acción, como afirma la víctima:
“Ill: nadie quiere matarme, pero todos esperan que alguien lo haga, y alguien acabará haciéndolo.”
Así, “reparten” la culpa de manera que no sea realmente culpa de nadie, para sentirse mejor con su decisión.
En conclusión, en esta obra se muestra un mundo inarmónico que presenta “las dos caras de la misma moneda”, cuyo limite se desdibuja completamente. No están claras las diferencias entre lo malo y lo bueno, entre lo real y la fantasía, y más notoriamente, entre el individuo y el objeto. Las personas son escondidas detrás de sustantivos de oficio y apodos, de modo que así se pierda la humanidad en ellos.
Excelente, Paula! Pero... ¿existe "desarmónico"? ¿No sería "inarmónico"?
ResponderEliminarUy! Tenes razón jaja. Leí por ahí que también podría ser "disarmónico" pero no estoy segura. Mejor lo cambio a "inarmónico" y ya jajaja.
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