La película Mary Reilly, del año 1996 y dirigida por Stephen Frears, está basada en una interpretación de Valerie Martin acerca de uno de los testigos que se presenta en la obra El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde. Si bien su ambientación es la misma, es decir, ubicada en la época victoriana, en la cual surgía la delincuencia gracias al crecimiento de las grandes ciudades, su focalización es distinta. El primer texto se enfoca más en el aspe
cto emocional de los personajes, mientras que el segundo y original, esta centrado más en el elemento misterioso del caso y en su descubrimiento. En esta comparación se analizarán los paralelismos y diferencias de estas obras.
Las acciones son llevadas a cabo en
Aquí se muestra el marcado contraste presente en “El extraño caso...”:
[..] La calle lucia en contraste con sus alrededores deslucidos como el fuego en la espesura de un bosque, [...] un todo limpio y alegre, conjuntado, prendía y regalaba los ojos del paseante. Pasadas dos puertas de una esquina, la línea de casas se quebraba en un callejón cerrado y ahí mismo tendía su alero sobre la calle la mole de un edif
cio siniestro.” Aquí también se muestran los recursos que utiliza el autor para describir ambientes y personajes, usando imágenes sensoriales y comparaciones. Por ejemplo, Hyde es mas tarde comparado con el mismo Lucifer. En la película, el contraste es creado por el color rojo presentado en diferentes ocasiones, entre ellos, en el mismo cabello de la protagonista. También se usan los recursos auditivos para remarcar el contraste en la obra.
En ambos textos se vincula el desblamiento con la metamorfosis del cuerpo, sin embargo, en la película, debido al factor emocional presente, se muestra a un señor Hyde que contradice su propia naturaleza por el amor, volviéndose un poco mas Jekyll, y un poco más humano que en el libro. Es decir, en la película, se muestran como individuos aún más cercanos, incluso se remarca esto creando un parecido entre los dos personajes utilizando al mismo actor, parecido que uno de los personajes secundarios menciona en una escena. En el libro, sin embargo, se lo muestra como identidades totalmente distintas, y Hyde es descripto como un ser muy difícil de describir e palabras, solo pudiendo explica la sensación de rechazo que causa, lo que deja su apariencia a la imaginación del lector.
“El señor Hyde era pálido y diminuto, daba la impresión de una deformidad que no residía en nada concreto [...] y no todo ello junto bastaba para explicar aquella aversión, repugnancia y miedo singulares que permanecían impresos en la mente de Utterson.”
Ya que una película es un medio multimedial, representar esta descripción se volvería muy difícil sin mostrar la cara del personaje en ningún momento, de modo que esta fue ocultada solamente hasta cierto punto. Así se le permite al espectador imaginarlo parcialmente y se crea a intriga y el suspenso presentes en la obra.
Finalmente, el propósito de ambos textos en general parece ser diferente. En el libro, si bien se trataron en el testamento de Jekyll sus emociones y sentimientos, a lo largo de la obra se presentan varios testigos (Lanyon, Utterson, etc.) para que paulatinamente se construyan los hechos ocurridos, y aclarar lo que en un principio era inexplicable. Por el contrario, la película está más centrada en lo emocional en el amor, y en la amenidad presente en todas las personas, representadas por Jekyll y Mary Reilly.
Esto último se evidencia en el amor que Mary siente por Hyde, su deseo hacia el, evidente en sus sueños. Esto es una parte de ella que no reconoce, y lo vemos ya que al momento de despertarse comenta que fue una pesadilla cuando, según su compañera, parecía estar disfrutándolo.
En conclusión, Mary Reilly acerca el espectador al desdoblamiento aun más que en la novela, en la que se evidencia en un hecho extraordinario, que es la transformación del Doctor Jekyll en el Señor Hyde. Quizás quiere demostrar que, en realidad, tener una identidad como Hyde dentro de nosotros es más común de lo que creemos.
A pesar de algunos pequeños errores más de distracción que otra cosa, el texto quedó sumamente enriquecido con los hipervínculos, las fotos y video. ¡Muy bien, Paula!
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